Banco del Sur, marco internacional y alternativas
Éric Toussaint
(cadtm.org).- Dos grandes tendencias opuestas están en acción a escala internacional. La tendencia actualmente dominante, que opera desde hace 25-30 años, es la continuación de la ofensiva capitalista neoliberal e imperialista. En los últimos años, esta tendencia se manifiesta en el recurso cada vez más frecuente a la guerra imperialista, el aumento del armamento de las grandes potencias, el refuerzo continuado de la apertura comercial de los países dominados, la generalización de las privatizaciones, el ataque sistemático al salario y a los mecanismos de solidaridad colectiva conquistados por los trabajadores. Todo ello es parte del Consenso de Washington.
Una tendencia opuesta se viene desarrollando desde fines de los años 90, manifestándose su forma más avanzada (casi) únicamente en Latinoamérica: la elección de presidentes que propugnan la ruptura con el neoliberalismo -ciclo que comenzó con la elección de Hugo Chávez en 1998- o al menos la contención de éste: suspensión del pago de la deuda pública externa a los acreedores privados por Argentina, de diciembre de 2001 a marzo de 2005; comienzo de la recuperación del control estatal de las grandes empresas públicas (PDVSA) y de los recursos naturales (gas natural en Bolivia); fracaso del ALCA; reducción del aislamiento de Cuba… Esta contratendencia sería impensable sin las poderosas movilizaciones populares contra la ofensiva neoliberal, desarrolladas desde los años 80 (febrero de 1989 en Caracas) en diferentes rincones del planeta y que vienen estallando periódicamente. La resistencia que el imperialismo ha encontrado en Iraq, en Palestina, en Afganistán desempeña así mismo un papel fundamental.
Marco económico internacional en el período 2003-2006
La crisis que azotó a Estados Unidos en los años 2000-2001 se superó con una política anticíclica voluntarista de la Reserva Federal que redujo drásticamente el tipo director llevando la tasa de interés casi al nivel cero. El objetivo buscado: evitar que la quiebra de Enron y de Worldcom se extendiera a otras grandes empresas privadas muy endeudadas. La brusca reducción del tipo de interés permitió a las empresas refinanciar su deuda a un coste menor. También a los hogares estadounidenses, cuyo endeudamiento había alcanzado un nivel histórico (130 % de la renta anual). En conjunto, las deudas pública y privada de Estados Unidos supera los 37.000 millardos de dólares. Estados Unidos pudo superar la crisis y recuperó un nivel de crecimiento apoyado en el consumo interno, alimentado y financiado por el exterior. Su recuperación económica tenía lugar mientras el crecimiento de Europa y Japón era muy débil, y desempeñó entonces el papel de locomotora económica mundial en los años 2002-2003. El consumo interno implicaba un fuerte recurso a las importaciones, en particular de productos chinos. China, arrastrada por la locomotora estadounidense en su estela, pudo mantener así una tasa de crecimiento cercana al 10 %. Las necesidades chinas de combustible y materias primas han estimulado el precio de estos productos en el mercado mundial. Según el Banco de Pagos Internacionales (BIS [1] Bank for Internacional Settlements, http://www.bis.org/
[2] BIS, Informe anual 2006, p. 45
[3] Hubo degradación de los términos de intercambio de los países en desarrollo en el curso de los años 50 y 60. Siguió una mejora en los años 70. A partir del contrachoque petrolero de 1981 hasta el 2003, se ha asistido a una nueva degradación de los términos de intercambio.
[4] BIS, 2006, p. 44
[5] 1 millardo = 1.000.000.000
[6] BIS, 2006, p. 88
[7] «Developping countries, in aggregate, were net lenders to developed countries», World Bank, Global Development Finance 2003, p. 13.
[8] World Bank, GDF 2006, p. 139
[9] Para una crítica, ver Eric Toussaint, «Las ideas del Banco en materia de desarrollo», Banco Mundial, el golpe de Estado permanente, cap. 10.
[10] World Bank, Global Development Finance 2006, p. 154
[11] Revolución socialista o caricatura de revolución.
[12] World Bank, Global Development Finance 2006, p. 44.
[13] World Bank, Ibid, p. 59.
[14] World Bank, Ibid, p. 62.
[15] World Bank, Ibid, p. 53.
[16] World Bank, Ibid, p. 151.
[17] World Bank, Ibid, cap. 4, pp. 107-136
Documento preliminar preparado para el seminario de l’Observatorio Internacional de la Deuda, Caracas, 22-24 de septiembre de 2006.

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